Con el objetivo de propiciar acciones para mejorar los
ingresos y calidad de vida de los minifundistas, el programa Minifundio trabaja
sobre la base de un desarrollo autosostenible, que posibilita la
transformación, ampliando las posibilidades de capitalización de las
explotaciones agropecuarias en las economías regionales
La pobreza rural en la Argentina está relacionada con
la alta incidencia del minifundio en su estructura agraria. Esta forma de
producción es típica de más de la mitad de las explotaciones agropecuarias en
las economías regionales.
Para dar una respuesta a esta problemática, en 1987 el
INTA creó el Programa Minifundio, del que participan productores
con las siguientes características:
§
Escasez de
recursos naturales y económicos.
§
Parcelas
pequeñas en función del núcleo familiar.
§
Tenencia
precaria de la tierra.
§
Baja
remuneración de la mano de obra familiar.
§
Falta de
tecnología y asesoramiento profesional adecuados.
§
Dificultad
de acceso al crédito.
§
Poco poder
de negociación en los mercados.
§
Debilidad
organizativa.
El objetivo de Minifundio es
propiciar acciones para mejorar los ingresos y calidad de vida de los
minifundistas, sobre la base de un desarrollo autosostenible, que posibilite su
transformación, ampliando las posibilidades de capitalización.